Los Beneficios del Juego de Mesa

Blog sobre la aplicación de los juegos de mesa modernos

como herramienta de crecimiento y aprendizaje

RECOMENDACIONES NAVIDEÑAS DE UN TENDERO ENROLLADO

01 DIC. - David García Rivas

 

 

Bueno, bueno, bueno… se acercan esas fechas que a unos horripilan y a otros nos entusiasman…

Aludiendo a la cultura pop actual: “Christmas is coming!”.

 

Si, ya están aquí, a la vuelta de la esquina, y con ellas una de las preguntas más frecuentes que escuchamos a diario en las tiendas del sector: “¿Pero qué le regalo yo a fulanito o a menganita?”, pero después de ese segundo que tardas en reaccionar lanzas tu batería de preguntas imprescindible para asegurar la recomendación perfecta, porque en el fondo, aunque no conozcas al niño o niña en cuestión, sabes que en las respuestas que te dan los padres y madres, familiares y amigos está la respuesta a todo.

 

Y es que, para acertar con los regalos, existen efectivamente una serie de factores a tener en cuenta:

 

En primer lugar, por favor, no olvidemos lo que los peques piden en sus cartas a Papá Noel y a los Reyes Magos, porque no hay cosa más triste que no recibir absolutamente nada de lo que pediste (haced memoria, recordad cuando erais pequeños y poneos en el lugar de vuestros peques).

Es fundamental que, puestos a comprar algo que no han pedido, tengáis en cuenta sus gustos, aficiones, intereses, capacidades, edades, si lo jugarán solos o con alguien más, si tienen hermanos pequeños (¡alerta!: evitad piezas pequeñas susceptibles de ser tragadas o introducidas por la nariz o cualquier situación que ni se os pasaría por la cabeza que pudiera pasarle a un menor de 3 años…) o hermanos/as mayores (que pueden ser enrollados y jugar juntos o estar en pleno pavo y encerrarse en su habitación enfadados con el mundo y, por supuesto, con sus hermanos pequeños).

 

Por ello, os recomiendo que regaléis algo que vayan a utilizar: regalar un juego de 4 jugadores a un hijo único cuyos padres, amigos o familia no vayan a jugar con él o ella = ¡ERROR!

 

Tratad de elegir juguetes que se adapten a ellos por edad y ayuden a su desarrollo, pero que sean divertidos. A veces no es nada divertido que te regalen un puzle de Europa, o un cuadernillo de operaciones matemáticas. Por favor, no olvidemos que son niños, y si queremos regalarles algo educacional, que sea lúdico y apetecible.

Así, por ejemplo, los peques de casa a partir de 3 años disfrutarán muchísimo de juegos tan bonitos y divertidos como Happy Bunny, con reglas sencillas de aprender y una temática y estética atractivas.

Con 4 años disfrutarán especialmente de juegos de habilidad como Kiwis Voladores, con el que se reirán y trabajarán la motricidad fina. Otra opción interesante puede ser Abejitas Zum Zum, para trabajar la memoria, Spy Blox para desarrollar su capacidad de observación y vocabulario o el preciosísimo StoryTailors, que se puede adaptar por edad y dificultad y permite crear e ilustrar varios cuentos.

Como os decía antes, tratad de que se adapten a sus gustos y necesidades. A veces lo que ellos y ellas piden en sus cartas es adecuado y un buen producto, pero si no es así, puesto que los conocéis bien (se supone, al menos quiero pensar que es así), podéis pensar en alternativas que despierten su interés.

Siempre que sea posible, regalad juegos en los que pueda participar toda la familia. Ese tiempo de juego juntos es fundamental para relajarse, olvidar los roles que tiene cada miembro de la familia y jugar como iguales, lo cual es sanísimo para mejorar las relaciones familiares.

A partir de los 6 años los juegos de habilidad como Baobab, siguen estando bien, pero ya son capaces de comprender y seguir reglas mucho más complejas y están más capacitados para el juego social y gestionar la frustración. Por eso para esta edad puede haber muchísimas opciones excelentes: si queremos trabajar la percepción visual y rapidez de reflejos disponemos de clásicos como Speed Cups, Halli Galli o Crazy Clack!, pero si queremos darle una vuelta de tuerca y trabajar también la discriminación visual, velocidad de procesamiento, pensamiento lateral… tenemos los maravillosos Cubi Locos o Monster Match.

¿Que estábamos pensando en un juego divertido que sea más de mecánica de cartas y ataques?, pues sin duda tenemos a mano El Rebaño o Guarro Pig. ¿Que queremos uno más movido y dinámico con el que nos riamos como locos?, bienvenidos Happy Salmón y Funky Pollo.  ¿Que resulta que queremos un juego con el que trabajen el vocabulario y la ortografía y que sea divertido?: hola, Link Blox y Quiddler Junior.

Por supuesto, si queremos trabajar operaciones matemáticas como sumas, restas y multiplicaciones en forma de juego para que mejoren el cálculo mental: nada mejor que Matico. ¡Ah, que no, que lo que queremos es que trabajen la motricidad fina!, pues ahí tenemos el fabuloso Dino Bones, con una temática que les encanta. Y ya, si queremos que trabaje la memoria… no se diga más, marchando un ¡Vaya Pirata!

Y es que, de verdad, hay un juego para cada persona… ¡O muchos!, porque no somos estáticos, crecemos, evolucionamos y tenemos distintos intereses. Y es que, cuando llegamos a los 8 años, nuestro cerebro ya está preparado para afrontar juegos pensados para toda la familia y aquí sí que se nos abre tooooooodo un abanico de posibilidades.

Por ejemplo, ahora que están tan de moda los juegos tipo “roll & write” en los que podemos jugar muchos jugadores y todos a la vez, agilizando las partidas, tenemos opciones tan maravillosas como Anubixx o los hermanos pequeños El Redil, La Madriguera, Tira del Hilo y Luna de Miel (estos cuatro últimos me consta que los regala mucho el Ratoncito Pérez). Son juegos rápidos que ocupan poquito, ideales para llevar a comidas familiares o momentos en los que nos venga bien “tenerlos entretenidos”.

Si nos planteamos comprar juegos sencillos de aprender en los que aprendan a tomar decisiones, a desarrollar tácticas y que trabajen el cálculo y, ya de paso, que sean pequeños para poder llevarlos a cualquier sitio, no pueden faltar en nuestras casas juegos como LAMA, Isla Calavera, Nuevos Mundos o La Morada Maldita. O si no nos importa que sea algo más grande para jugar en casa, no me puedo olvidar de mi amadísimo Chakra, con una gráfica y una mecánica de juego deliciosas.

Otro tipo de juego ideal para jugar en familia y trabajar la atención plena, la imaginación y la deducción es Imágica.

 

Cuando nos acercamos a los 10-12 años y a la preadolescencia puede ser muy interesante sacar a mesa juegos que nos ayuden a trabajar la empatía y a conocernos mejor, como Feelinks, o juegos que hagan que sincronicemos nuestras mentes en una suerte de experiencia, como The Mind, o incluso que nos ayuden a buscar la forma de comunicarnos como The Game. Por temática y estética, Ilôs ha de estar en vuestra casa, y para picarse viendo quién es el más rápido de reflejos y de procesamiento visual, nada mejor que BananAzul.

Bueno, pues con esto ya estáis un poquito más preparados para enfrentaros al dilema de qué regalar: aprovechad estas herramientas para hacerles el regalo de sus vidas, ese que nunca olvidarán por los buenos momentos que les ha hecho pasar.

 

Disfrutad y, sobre todo, ¡jugad!

David García Rivas

Vendedor en Dideco y entusiasta de los juegos de mesa.

Instagram:

@david_perseo

 

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